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Las marcas siguen sin aportar lo suficiente para compensar a los sobrevivientes de Rana Plaza

03-06-2014

Foto (arriba) por Federación Sommilito Garments Sramik: Trabajadoras(es) de Bangladesh demandando compensación para los sobrevivientes del Rana Plaza.

Foto (abajo): Kalpona Atker, del Centro de Solidaridad con los trabajadores(as) de Bangladesh (BCWS por sus siglas en inglés), habla a una manifestación en Vancouver Canadá.

Más de un año después de uno de los peores desastres industriales en la historia moderna, la mayoría de las marcas internacionales que utilizaban las fábricas del edificio Rana Plaza antes de su colapso, todavía no han aportado lo suficiente para  hacer posible la compensación económica plena que se debe a las y los sobrevivientes.

Al 15 de mayo de 2014, el Fondo Fiduciario de Donantes de Rana Plaza, que fuera establecido para compensar a largo plazo a las familias de más de 1,100 trabajadoras(es) que murieron, y aproximadamente 2,500 que quedaron lesionadas gravemente, ha reunido menos de la mitad de los US$40 millones necesarios para cubrir los ingresos perdidos y los gastos médicos.

Mientras tanto, informes de organizaciones internacionales de derechos humanos revelan que los sobrevivientes del Rana Plaza siguen sufriendo las consecuencias del desastre,  como resultado de la larga espera para ser compensados.

Sobrevivientes y familiares entrevistados por Human Rights Watch dijeron que “continúan sufriendo por las lesiones que les cambiaron la vida, traumas psicológicos y pérdida de ingresos… algunos están luchando para alimentar a sus familias y enviar a las y los niños a la escuela.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que supervisa al Fondo Fiduciario, a la fecha sólo se han recaudado US$ 17 millones. A esta cantidad,  la marca británica Primark contribuyó un total de US$ 8 millones, mientras que la empresa canadiense Loblaw (dueña de Joe Fresh) contribuyó con cerca de US$ 3.4 millones.

Todas las demás contribuciones empresariales al Fondo han sido de US$ 1 millón o menos. Wal-Mart aportó 1 millón, The Children’s Place 450,000, las tiendas alemanas KiK 500,000, Guldenpfenning GmbH otros 50,000, y la Fundación Holandesa C&A 690,000.

El resto de empresas enlistadas como donantes se han rehusado hasta a ahora dar a conocer los montos de sus aportaciones.

Más preocupante aún que los pequeños montos de la mayoría de las aportaciones es el hecho de que 15 de las 29 marcas vinculadas con fábricas del Rana Plaza, incluidas grandes empresas de tiendas europeas como Benetton y Auchan, no han contribuido al fondo hasta la fecha.

“Las marcas le están fallando a las trabajadoras(es) por segunda vez,” dijo Ineke Zeldenrust, de la Campaña Ropa Limpia. “Primero fallaron en asegurar que las fábricas a las que compraban fueran seguras, y ahora le fallan a los sobrevivientes y las familias que perdieron a sus seres queridos, al no contribuir de manera significativa al Fondo Fiduciario de Donantes”.

Es tiempo de pagar

En respuesta a estas aportaciones miserables de las grandes marcas y tiendas internacionales, una coalición internacional de organizaciones sindicales y de derechos laborales  –Sindicatos Globales UNI e IndustriALL, la Campaña Ropa Limpia, el Fondo Internacional por los Derechos Laborales, el Consorcio por los Derechos de los Trabajadores, y la RSM–  lanzaron la Campaña “Paguen”, para presionar a las empresas a que contribuyan sustancialmente al Fondo. El 24 de abril, primer aniversario de la tragedia del Rana Plaza, mientras sindicatos y sobrevivientes participaron en protestas y ceremonias en memoria de los fallecidos, la campaña ‘Paguen’ realizó  acciones frente a tiendas en ciudades de Europa y Norteamérica, señalando a The Children’s Place, Wal-Mart y Benetton.

La RSM continúa cabildeando a empresas canadienses y estadounidenses que se aprovisionan de confecciones en Bangladesh para que contribuyan sustancialmente al Fondo Fiduciario de Donantes.

Avanza el Acuerdo sobre inspecciones de fábricas

Mientras las empresas se quedan atrás en el pago de una compensación justa a los sobrevivientes,  el Acuerdo sobre Seguridad y contra Incendios en Edificios de Bangladesh avanza en las inspecciones de las aproximadamente 1,600 plantas cubiertas por el Acuerdo.

Al 10 de mayo se habían llevado a cabo 1,400 inspecciones estructurales, sobre  incendios e instalaciones eléctricas en más de 450 fábricas. Hasta el momento diez fábricas tuvieron que cerrar temporalmente por fallas estructurales en los edificios.

Bajo el Acuerdo, las trabajadoras(es) tienen derecho a recibir su pago regular durante el tiempo que duren los cierres temporales, y las marcas firmantes deben asegurar que se cubran los costos de las reparaciones necesarias en las fábricas.

Más de 160 grandes tiendas y marcas localizadas en Europa, Norteamérica, Australia y Asia han firmado el acuerdo que es legalmente obligatorio, el cual dispone inspecciones independientes de seguridad en fábricas, reportes públicos sobre los hallazgos y que se realicen acciones correctivas, la capacitación para trabajadoras(es) y personal de gerencia en salud y seguridad, y un papel activo de las trabajadoras(es) en la detección de peligros a través de comités de salud y seguridad.

A la fecha, sólo una empresa canadiense –Loblaw–  ha firmado el Acuerdo.

El 24 de abril, World Vision Canadá anunció una campaña para pedir a las grandes tiendas canadienses que firmen el Acuerdo. World Vision también dio a conocer los resultados de una encuesta de consumidores que mostró que 8 de cada 10 canadienses se sentirían más inclinados a comprar productos de tiendas que hayan firmado el Acuerdo.

La encuesta también mostró que el 88 por ciento de los canadienses creen que el Acuerdo debería ser el estándar para la industria textil y en seguridad, y el 85 por ciento cree que todas las grandes tiendas canadienses deberían firmarlo.

 

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